Escucho la música delante de mis ojos
Un momento que pasa a mi cuesta
Cada instante se cubre de tierna expectativa
En ese lugar sin lugar esperando el bus, desconocidos el uno al lado del otro.
El humo del último cigarro se tiñe de la misma luz de los coches que pasan, llovizna, mis gafas se humedecen, distorsionando las imágenes, hay charcos de lluvias anteriores y en ellos el ruido de los neumáticos. un correr de gente, olores de perros mojados, de ganas de volver a casa, todo es fresco y limpio, todas
Las cosas lucen
Brillan.
Otra calada
Los dedos se queman
No me queda nada
Abro los ojos y sigo caminando


